"La
política, la negociación del poder. Eros, la negociación del poder"
De nuevo os tengo
que pedir que no leáis la contraportada, cuenta demasiado. Es mucho mejor leer
esta novella sin aviso, descubriendo
qué aguas negras son esas, quiénes son Kelly, Buffy o el Senador, ir asimilando
lo que está ocurriendo sin tener ninguna referencia. Ni siquiera el Incidente Chappaquiddick. De esta manera te llenarás poco a poco de estas aguas negras,
de esa inquietante atmósfera creada por Oates para contar el accidente de coche de
Kelly y el Senador el atardecer del cuatro de Julio, después de abandonar la hermosa
casa en la playa en la isla de Maine donde han pasado el día de la celebración
de la Independencia de los Estados Unidos comiendo y bebiendo, divirtiéndose,
para volver a tierra firme, a una habitación de motel alquilada por el Senador....
El capítulo
primero, y en sólo ocho líneas, cuenta ya de entrada cómo el coche derrapa y
cae al gua. La última frase se repetirá como un enigma a lo largo del libro: ¿Voy a morir?- ¿Así?
Respirando a duras
penas en la pequeña burbuja de aire que se forma en el interior del vehículo
Kelly revisa su pasado y visiona su futuro. El monólogo interior se mezcla con
la tercera persona omnisciente del narrador para contar las horas previas al
suceso, acontecimientos de su pasado y el porvenir que imagina. Pero esto no es
algo de lo que el lector es consciente inmediatamente, por lo que llegado el
momento no sabemos si lo que cuenta Kelly es real o está en su imaginación. La
sensación es la de estar flotando, agarrándote a las palabras para deducir el
contexto, una situación muy similar a la de la pobre Kelly agarrada al asiento,
respirando el poco oxígeno que queda en el interior del Toyota.
Es J.C. Oates en
estado puro. Se queja a menudo de ser una escritora a la que se acusa injustamente de escribir siempre sobre
violencia, porque ella, dice, de lo que habla es de las víctimas de la
violencia. Kelly, esta hermosa joven subyugada por el maduro senador, es aquí
la víctima, la víctima de la violencia del poder, la víctima de su propia
educación, un tipo de educación que convierte a las niñas en adultas sumisas y
complacientes.
Y, además, la
historia está tan bien escrita....