" ...comprendía ahora que en el fondo había un paso que podía dar para cambiar su vida, pero que nunca sería capaz de averiguar cuál."
Ángeles es, usando
esa palabra que tanto gusta a los americanos, la historia de dos "losers",
o sea de dos perdedores. Jamie Mays ha escapado de su marido y con dos niñas
pequeñas se sube a un autobús Greyhound con destino a casa de su cuñada. Bill Houston
es un ex-marine, ex-convicto, un criminal
que conoce allí y al cual ata su destino. Con él inicia una ruta a
través de la América profunda por los estados de Pensilvania, Illinois y
California para acabar recalando en Arizona. Con Bill conoce a gente como ellos,
perdedores del sueño americano, gente que no sólo no ha conseguido triunfar
sino que apenas puede mantenerse a flote, gente que en su ignorancia se aferra
a una mezcla de religión y superstición para sobrevivir cuando no lo hace, como
ellos, a las drogas y el alcohol.
Con estos mimbres
Denis Johnson escribe una novela triste y desesperanzada, en la que el lector
se ve arrastrado a una realidad
terrorífica que lo mortifica y golpea página tras página: moteles mugrientos,
calles deprimidas, una violación, un internamiento en un psiquiátrico, el
asalto a un banco, la muerte de un policía... Su escritura es neutra, sin
florituras, a veces se permite una metáfora cruel y otras una raquítica y
desalmada. No transmite empatía con sus personajes, no manifiesta
compasión, y esa ausencia de sentimentalismo
se traslada al lector: quizás así seamos capaces de llegar al final de esta fatídica
historia, parece haber pensado.
Los ángeles del
título son ángeles oscuros, ángeles de perdición: "Se asomó por fuera de
su voz y vio al ángel. Aunque de cuerpo firme, bello y lampiño, con alas
blancas, fulgurantes y puras, su cabeza se metamorfoseaba rápidamente -águila,
cabra, insecto ratón, carnero...- configurando un mensaje que carecía por
completo de palabras..." En momentos así es cuando Johnson se sale de esa
ataraxia técnica para usar todo el potencial de su vena lírica, para contar el sufrimiento
de personajes alucinados como Jamie o el preso en el corredor de la muerte.
Denis Johnson escribió
Árbol
de humo
en 2007 y con esta novela ganó el National Book Award. No la he leído pero sí Sueños
de trenes (Random House), que también os recomiendo, os gustará.

