"Nunca había pensado en sí mismo como un ser solitario, ni siquiera como alguien que estaba solo"
Esta pequeña novela
es la tercera de Carys Davies, una autora británica de origen galés, muy
conocida en las islas. Si en las dos anteriores escogía el ancho mundo para
desarrollar sus relatos, en Despejado (Clear)
no sale de las Islas Británicas para hacerlo. Se va a sus confines, a una
remota isla entre Escocia y Noruega donde reúne a sus dos protagonistas
principales, Ivar, el último habitante de la isla, y a John Fergusson, el
sacerdote presbiteriano que ha venido para desalojarlo.
Esta historia, en
apariencia sencilla o intrascendente, se
convierte en una estimulante y entretenida narración que mantiene al
lector atento a la deriva de los acontecimientos. La habilidad de la autora
para manejar los entresijos de la narrativa más clásica se une a una
sensibilidad especial para captar el mundo dentro y fuera de los personajes, su
yo más íntimo y esa naturaleza extrema en la que habitan (el paisaje, un
personaje más, tiene vida propia, de hecho es quien fuerza los acontecimientos en la mayoría de las ocasiones).
Las descripciones, sinestesias, metáforas, el lirismo, una visión cósmica de lo
salvaje o una sensibilidad extrema para captar la vida grande y pequeña de la isla
son esenciales para desarrollar en esas páginas una historia así mismo grande y pequeña a la
vez.
Grande, porque se
desarrolla en el tiempo de las llamadas Highland Clearances (una época, finales
del SXIX, en que los terratenientes echaron de sus tierras a los habitantes de
esta parte de Escocia para sustituirlos por ganado, mucho más rentable. Y
porque es en este periodo también cuando se fundó la Iglesia Libre de Escocia
como una ruptura con la Iglesia de Escocia Establecida). Pequeña, porque atañe
tan solo a tres personajes: Ivar,
Fergusson y su esposa., tres personajes perdidos en el devenir de la Historia,
que alcanzan singularidad en este apasionante relato.
La otra punta de
lanza es el lenguaje, algo que me ha interesado muchísimo. Ivar, el último
hablante de una lengua desaparecida, enseña a Fergusson su lengua y con ella
éste entra en un mundo a punto de desaparecer. El lenguaje otra vez como medio
para acceder a la psicología y a las emociones más esenciales del hombre. Con
el sacerdote, el lector aprende estas palabras extrañas, casi mágicas, que
sirven para designar un espacio y una meteorología propias: gas, el frío viento del norte, elin, la nube oscura cuando hay helada, glob, la nube negra cargada de lluvia, asel, el viento frío y cortante..etc.
Despejado
es un libro tierno, sus personajes lo son, muy humanos, un poco más que esa
naturaleza salvaje que habitan. El título me hace pensar en las Clearances de
las que he hablado pero también en su referencia no sólo al tiempo atmosférico
sino también al futuro de los personajes , que se vislumbra en la última
página.