martes, 2 de junio de 2026

¿Cuánto falta para Babilonia? (How Many Miles to Babylon), de Jennifer Johnston

"Todos querían hacer de mí un hombre. Me resultaba difícil comprender qué entrañaba eso exactamente"

La escritora irlandesa Jennifer Johnston (1930-2025) no es una gran conocida del gran público sin embargo es considerada una de las mejores escritoras irlandesas modernas, que escribió principalmente sobre las tensiones políticas y culturales de su país y los problemas de los anglo-irlandeses. Es la "mujer silenciosa" de la literatura irlandesa, tal y como la definió The Guardian.

La novela gira en torno a la amistad de Alexander Moore, el hijo de un terrateniente, y Jerry Crowe, un joven empleado de su misma edad aproximadamente. Desde el primer momento les une su afición por los caballos y ese delicado hilo de ternura, comprensión y generosidad que se fragua en todas las relaciones verdaderas, aunque, como en este caso, venga condicionada por las diferencias de clase y educación. Los dos amigos comparten un padre ausente, en el caso de Alexander, diluido bajo la influencia de la voluntad de su mujer, que apenas puede tolerarlo y manipula a su hijo a su antojo, en el de su amigo porque es una ausencia real.

La oposición de la madre de Alexander lleva a la separación de los dos amigos, pero su obstinación acaba haciendo que éste se aliste en la guerra. Jerry hace lo propio por diferentes razones y allí acaban reencontrándose, en un lugar donde la diferencia de clase vuelve a jugar un papel decisorio en la vida de ambos. El horror de la guerra, la sangría de las trincheras, la dureza de la vida en el frente se cuenta de forma sencilla y precisa, lo que ahonda aun más en  la impresión que recibe el lector. La tiranía de la jerarquía militar y la deshumanización que conlleva dirige la historia a un final impactante, pero no por ello menos justificado.  La sencillez con la que se cuenta el caos y la muerte y el lirismo  que la autora  imprime en  las descripciones de paisajes, caballos y hombres sirve de equilibrio en una historia conmovedora y devastadora a la vez.

Jennifer Johnston publicó esta pequeña novela (cuyo título hace referencia a un verso de una canción infantil irlandesa) en 1974 y yo la acabo de leer en una edición de la editorial Automática de 2025, en una magnífica traducción de Lucía Barahona Lorenzo.  No dejéis de buscarla y leerla, es una breve y brillante obra maestra.