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martes, 6 de octubre de 2026

Lo que podemos saber, de Ian McEwan



"Mi ambición, aunque vaga, era presentar aquellos tiempos como si los estuviera viviendo"

Estamos en 2119, Thomas Metcalfe es un profesor universitario británico que enseña la literatura del periodo que va de 1990 a 2030. Un tsunami, después de que un misil soviético impactara en el mar, ha convertido el Reino Unido en un archipiélago, Estados Unidos está en manos de señores de la guerra y Nigeria es el gran Imperio que domina el mundo.

Tom es un nostálgico del pasado (al contrario de sus alumnos a los que no les interesa nada) y lleva mucho tiempo centrado en la búsqueda de un poema desaparecido, Corona para Vivian, del poeta Francis Blundy, el mejor poeta de entonces sólo por detrás de Seamus Heaney (uno de los aspectos más entretenidos del libro son las alusiones a personajes reales). Este poema fue leído en una sola y ocasión, con motivo de la Segunda cena inmortal (la Primera habría sido la que tuvo lugar en 1817 y que reunió a Wordsworth, Keats, Hunt y Charles Lamb) a la que asistieron además de la pareja, Francis y Vivian, sus mejores amigos. A  consecuencia de un chivatazo, Tom y su ilustrada mujer, Rose, inician la búsqueda del poema en las zonas inundadas; McEwan lo cuenta como si de una búsqueda del tesoro se tratara, dejándonos algunas de las páginas más trepidantes y algunas reflexiones sobre la historia de gran interés.

Es propio de Mc Ewan utilizar un conflicto amoroso para tratar temas de fondo de un interés más general: la IA en Máquinas como yo, el cambio climático en Solar o la guerra de Irak en Sábado. En esta novela los dos conflictos amorosos (en el pasado el de Vivian y Francis y en el presente de la narración el de Rose y Tom) son la construcción literaria para reflexionar sobre la configuración del pasado y la importancia de la imaginación y la memoria para construirlo. Sobre este trasfondo el título cobra toda su expresión. Lo que podemos saber del pasado es materia construida sobre hechos y memoria, tan poco fiable como sabemos.

La segunda parte del libro se desarrolla en el pasado y Vivian se convierte en la verdadera protagonista. Su diario es el guardián de los hechos, la imaginación la ponemos nosotros.

"Inventar dentro de lo probable" es la ambición de Tom cuando va a preparar un seminario sobre Blundy. Esta idea es válida para el propio McEwan, que inventa un mundo futuro basado en apreciaciones, predicciones y temores actuales: la facilidad para manejar la opinión pública menos formada, una juventud inculta y acrítica, Arabia Saudí se une a Israel para atacar Irán, ideas de progreso y cambio que se desvanecen, el aislamiento del Reino Unido, explosiones nucleares en Oriente Medio... ¿Es suya también la convicción de Tom de que el pasado perdura en una oscura dimensión en su lugar de origen? Suena bonito

¡Como veis tenemos aquí a nuestro admiradísimo escritor once again!


jueves, 11 de septiembre de 2025

La extinción de Irena Rey, de Jennifer Croft


"Toda creación que sustituyera a lo que se daba en la naturaleza era arte."

Antes de nada un poco de información para aquellos que no conozcan a esta joven escritora. Jennifer Croft es novelista, crítica y una apasionada traductora, no en vano obtuvo el Premio Internacional Booker por la traducción al inglés de la novela Los errantes de Olga Tokarczuk en 2018. Como ella misma reconoce, en su obsesión por las comunidades de traductores está la escritora polaca, adorada por ellos en todos los idiomas.

En La extinción de Irena Rey el narrador es una traductora, una de los ocho traductores que se reúnen en la casa de Irena Rey, una aclamada novelista polaca, para traducir a sus respectivos idiomas su última novela, Eminencia gris. Al principio sus nombres son los de sus nacionalidades. Nuestra narradora (Emi) es español y su percepción de la traducción es la de ser lo más fiel posible al original ("Los libros los escriben los autores, no los lectores ni los críticos"). Ella ha escrito el texto que estamos leyendo pero éste nos llega a través de la traducción de inglés (Alexis) con quien no se lleva nada bien y que es partidaria de una traducción más libe, creadora si se da el caso ("Los libros son experiencias colaborativas, los traductores la hacen intercultural..."). Inglés corrige y comenta a español en varias ocasiones, lo que nos enfrenta a un narrador y a un traductor poco fiables.

La historia comienza con la desaparición de Irena Rey, que deja a sus traductores abandonados en su casa, en la linde del bosque de Biatowreza, un ente vivo que influye en ellos como si fuera un personaje más. Su influencia se deja ver en las metáforas usadas para describir a los traductores, primero como parásitos, luego como seres simbióticos con otro ser que tiene el auténtico don de la creación, etc.

La animadversión entre Emi y Alexis es crucial para reflejar estas dos maneras de entender la traducción. Las situaciones cómicas (a veces puro esperpento) que se derivan se entretejen con otras más elaboradas que tiene que ver con los entresijos de la teoría de la traducción. El momento álgido sucede cuando Alexis decide suplantar a Irena en una nota pública oponiéndose a la tala de árboles en el bosque, lo cual empuja a Emi a retarla a duelo. Y es que desde que Irena se ha ido los traductores se han deslizado por una corriente de violencia y devastación. El bosque parece tener poder obre ellos, porque apela a su dimensión animal y les impele a su destrucción y la de todo lo que los rodea.

Contar el final sería una faena, así que no voy a hacerlo. Recomiendo este libro a todos aquellos interesados en el tema de la traducción porque en realidad es esto en torno a lo que gira esta alocada historia.


 

viernes, 8 de marzo de 2024

Fortuna, de Hernán Díaz

"La realidad es una ficción con un presupuesto ilimitado... El dinero está en el corazón de todo"

Seguramente Fortuna no se ha titulado Dinero (y esto es un apreciación personal) porque este título ya lo había escogido Martin Amis para su novela de 1984, que critica el consumismo de los años ochenta. Sin embargo, esto, el dinero, es protagonista absoluto de la historia que cuenta Hernán Díaz. O casi.

Fortuna es el retrato de Andrew Bevel, un poderoso magnate americano, y su esposa Mildred en el Nueva York de los años veinte y treinta. El relato de sus orígenes, su actividad profesional, desde su éxito en los negocios a partir de la herencia familiar hasta  el Crash de 1929 y el posterior deterioro, todo se entremezcla con lo personal dando como resultado una historia algo similar a la del  recordado magnate que ya narró Fitzgerald en El gran Gatsby: intrincadas actividades financieras, la tragedia de la muerte de la joven esposa, la actividad filantrópica de ésta... hasta la muerte del gran hombre a los 62 años de un ataque al corazón. O casi.

Porque la novela se organiza en cuatro partes y en cada una de ellas obtenemos una visión diferente del magnate y su esposa. La primera parte es contada por un novelista que aplica su imaginación allí donde lo ve necesario para crear una tragedia muy del gusto de los lectores de la época. La segunda es una autobiografía firmada por el propio Bevel, en la que trata de resarcir su nombre al tiempo que falsea sus recuerdos en un tono grandioso que recuerda a las autobiografías de grandes hombres como Benjamin Franklin o Rooselvet. Al tiempo que se justifica a sí mismo retrata a su mujer en un tono blando y condescendiente que despista definitivamente al lector. En la tercera parte, Ida Patienza, la hija de un emigrante italiano anarquista, se descubre como la redactora auténtica de esa autobiografía en un relato apasionante en el que  no dejo de fluctuar entre las tres historias para  averiguar dónde está "la verdad". La última parte pertenece al diario íntimo de Mildred, donde vemos a una mujer completamente diferente a lo que se nos había contado de ella.

El estilo de las cuatro partes difiere en consecuencia, debido a las diferencias temporales que hay entre los relatos, pero también al de los personajes que narran. Esa variedad de estilos, acorde con la variedad del punto de vista es una de las razones que ha convertido a Fortuna en una exitosísima novela entre el público de todo género y edad. No os la perdáis, es un auténtico page-turner.