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viernes, 10 de enero de 2025

La vegetariana, de Han Kang

"Ese árbol... La corteza de su viejo tronco está empapada y es oscura como la noche, y las hojas de sus ramas más delgadas reciben la lluvia temblando".

La novela más aclamada de la reciente premio Nobel de Literatura transcurre en el Seúl actual y cuenta la historia de Yeong-hye, una ama de casa que un día cualquiera se levanta en medio de la noche y tira toda la carne que hay en el frigorífico. A partir de ese momento no volverá a comer carne aduciendo una razón difusa, "tengo sueños". Los sueños, que no cuenta ni a su marido ni a su familia, son sangrientas pesadillas descritas de forma espeluznante. Cuando su padre, en una reunión familiar, quiere hacerle comer un pedazo de cerdo a la fuerza, ella se escabulle y se corta la muñeca ante ellos. Esto provoca una serie de consecuencias para ella y la familia que catapultan la acción.

La novela está dividida en tres partes (La vegetariana, La mancha mongólica y Los árboles en llamas) que fueron publicados como cuentos independientes, pero que reunidos tienen un nexo común y funcionan perfectamente como novela. Si la primera parte está contada por el marido de la protagonista, el narrador de la segunda es el marido de la hermana de Yeong-hye, In-hye, cuyo nombre permanece sin revelar, y que es un artista de videoarte. Éste se ve atraído hacia Yeong-hye cuando sabe que tiene en el trasero una mancha mongólica y se obsesiona con pintar su cuerpo con flores mientras la graba. Su obsesión crece hasta límites insospechados y provocará dolor y desesperación a partes iguales. La narradora de la tercera parte es  In-hye, sobre la que recae el cuidado de su hermana y el hijo de ésta. También sus acciones traerán consecuencias para todos.

La novela es hermosa y compleja, escrita en una prosa limpia, libre de artificio, pero terriblemente eficaz, poderosa creando imágenes y metáforas, precisa describiendo sentimientos.  Gracias a ello,  seguir la metamorfosis de la protagonista a lo largo de las tres partes de que consta la novela es un placer y un pesar, nada puede librarnos del doloroso impacto de la pasión y  la belleza aunados en el horror del sufrimiento.